martes, 17 de julio de 2018

Quemando tus recuerdos, Extremoduro

Cuando te se come la desidia, y la miras y te se encoge el alma...

          Quemando tus recuerdos
Vivir a la deriva,
sentir que todo marcha bien,
volar siempre hacia arriba
y pensar que no puedo perder.

Voy a hacer un tambor de mis escrotos,
solo dejó, dejó solo una foto,
voy a hacer un tambor de mis escrotos,
solo dejó, dejó solo una foto.

Vivir, qué cuesta arriba,
y sentir que no sé qué hago aquí
y andar siempre arrastrado
y perder, que no puedo pensar.

Voy a hacer un tambor de mis escrotos,
solo dejó, dejó solo una foto,
voy a hacer un tambor de mis escrotos,
solo dejó, dejó solo una foto.

Y cada vez que la miro me pongo malo,
cada vez que la miro me salen granos,
cada vez que la miro me pongo tieso,
cada vez que la miro me pega el palo,
cada vez que la miro me se encoge el alma,
cada vez que te miro te como el higo,
cada vez que la miro me como el tarro,
cada vez que la miro me tiro al barro.

Me acuerdo de sus caricias
y la memoria me engaña,
me se come la desidia
y me cuelgan las arañas.

Voy a empaparme en gasolina una vez más,
voy a rasparme a ver si prendo
y recorrer de punta a punta la ciudad
quemando nuestros malos sueños.

Me acuerdo de sus caricias
y la memoria me engaña,
me se come la desidia
y me cuelgan las arañas.

Voy a empaparme en gasolina una vez más,
voy a rasparme a ver si prendo
y recorrer de punta a punta la ciudad
quemando nuestros malos sueños.

Voy a empaparme en gasolina una vez más,
voy a rasparme a ver si prendo
y recorrer de punta a punta la ciudad
quemando todos tus recuerdos.

No, vestida de colores se fue.
¿Dónde está?
No, no, no, no, no, no,
vestida de colores,
quizás, no existió jamás.
No, vestida de colores se fue.
¿Dónde está?
No, no, no, no, no, no,
vestida de colores,
quizás, amanecerá.
No, vestida de colores,
vestida de colores,
vestida de colores,
vestida de color.

Vivo en un vertedero, me acuesto con la luna,
que importa ser poeta o ser basura,
que importa que me engañes y luego me sonrías
si solo eras la yegua que yo más quería,
no necesito verte pa saber que estás conmigo
y relincho de alegría siempre que te miro.

(So, bicho).

Extremoduro
(«Quemando tus recuerdos», Somos unos animales)



miércoles, 11 de julio de 2018

A fugitivas sombras doy abrazos..., Francisco de Quevedo


     A fugitivas sombras doy abrazos;
en los sueños se cansa el alma mía;
paso luchando a solas noche y día
con un trasgo que traigo entre mis brazos.
     Cuando le quiero más ceñir con lazos,
y viendo mi sudor, se me desvía;
vuelvo con nueva fuerza a mi porfía,
y temas con amor me hacen pedazos.
     Voyme a vengar en una imagen vana
que no se aparta de los ojos míos;
búrlame, y de burlarme corre ufana.
     Empiézola a seguir, fáltanme bríos;
y como de alcanzarla tengo gana,
hago correr tras ella el llanto en ríos.

Francisco de Quevedo
(Las tres Musas,
en Poesía original completa, ed. J. M. Blecua, Barcelona, Planeta, 1990)

martes, 10 de julio de 2018

Cantar de la alma que se huelga de conoscer a Dios por fee, San Juan de la Cruz


     Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
          aunque es de noche.
     Aquella eterna fonte está ascondida,
qué bien sé yo dó tiene su manida,
          aunque es de noche.
     [En esta noche oscura de esta vida,
qué bien sé yo por fe la fonte frida
          aunque es de noche].
     Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen della viene,
          aunque es de noche.
     Sé que no puede ser cosa tan bella
y que cielos y tierra beben della,
          aunque es de noche.
     Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
          aunque es de noche.
     Su claridad nunca es escurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
          aunque es de noche.
     Sé ser tan caudalosos sus corrientes,
que infiernos, cielos riegan, y las gentes,
          aunque es de noche.
     El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
          aunque es de noche.
     El corriente que de estas dos procede,
sé que ninguna de ellas le precede,
          aunque es de noche.
     [Bien sé que tres en sola una agua viva
residen, y una de otra se deriva,
          aunque es de noche].
     Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
          aunque es de noche.
     Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a escuras,
          porque es de noche.
     Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
          aunque es de noche.

San Juan de la Cruz
(Obras completas, ed. L. Ruano de la Iglesia, Madrid, BAC, 1994)





Por Amancio Prada y por Enrique Morente (con sus cosas):





lunes, 9 de julio de 2018

Fuiste


A MC, siempre oculta

Fuiste tan pura abierta a mis cuidados
          que entre tus suaves pechos diluían
          los sentidos atados que querían
          revelarse a la vida entre mis manos.

Fuiste tan tierna atenta a mis deseos

          que entre tus dulces labios desataba
          toda el ansia del alma que gozaba
          en la entrega inocente de tu cuerpo.

Y yo dejé que el tiempo derramara

          su antiséptico flujo de abandono
          y no supe atraerte a mi morada.

Y yo soñé con darte siempre al viento

          en el ritmo radiante de mi gozo,
          en el canto anhelante de tu vuelo.

sábado, 7 de julio de 2018

Las moscas, Antonio Machado


     Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
     ¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
     ¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
     Y en la aborrecida escuela
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
     -que todo es volar- sonoras,
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
     de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
     de siempre. Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
     sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
     Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Antonio Machado
(Obras selectas, pról. M. Alvar, Madrid, Espasa Calpe, 1998)



Por Joan Manuel Serrat, viviéndola:

jueves, 5 de julio de 2018

A la salida de la cárcel, fray Luis de León

Y siguen corriendo tiempos de persecución.

                    A la salida de la cárcel
     Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
     y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con solo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Fray Luis de León
(Poesías, ed. O. Macrí, Barcelona, Crítica, 1982)


Con la bandera de lo políticamente correcto y lo científicamente verificable (¿?) encarcelamos la libertad de expresión y de decisión, censuramos el pensamiento en pro de no molestar a la minoría más insignificante y condenamos cualquier conducta que salga fuera de los cánones de lo paritario (pese a quien pese), lo igualitario (aunque sea contraproducente) y muchas otras memeces, que, eso sí, quedan muy bien y visten mucho.
Y en el fondo, lo de siempre: entretenimiento y cambio del objeto de atención para que el negocio siga funcionando (que se lo digan a las farmacéuticas y a los demoníacos homeópatas).
Si fray Luis levantara la cabeza...

martes, 3 de julio de 2018

La casa por el tejado, Fito & Fitipaldis

Dormir cuando no está a tu lado se hace difícil.

          La casa por el tejado
Ahora sí, parece que ya empiezo a entender:
las cosas importantes aquí
son las que están detrás de la piel
y todo lo demás
empieza donde acaban mis pies,
después de mucho tiempo aprendí
que hay cosas que es mejor no aprender. 

El colegio poco me enseñó,
si es por esos libros nunca aprendo
a coger el cielo con las manos,
a reír y a llorar lo que te canto,
a coser mi alma rota,
a perder el miedo a quedar como un idiota
y a empezar la casa por el tejado,
a poder dormir cuando tú no estás a mi lado,
menos mal que fui un poco granuja,
todo lo que sé me lo enseñó una bruja.

Ruinas... ¿no ves que por dentro estoy en ruinas?
Mi cigarro va quemando el tiempo,
tiempo que se convirtió en ceniza.

Raro, no digo diferente, digo raro,
ya no sé si el mundo está al revés
o soy yo el que está cabeza abajo.

El colegio poco me enseñó,
si es por el maestro nunca aprendo
a coger el cielo con las manos,
a reír y a llorar lo que te canto,
a coser mi alma rota,
a perder el miedo a quedar como un idiota
y a empezar la casa por el tejado,
a poder dormir cuando tú no estás a mi lado,
menos mal que fui un poco granuja,
todo lo que sé me lo enseñó una bruja.
...

Fito & Fitipaldis
(«La casa por el tejado», Vivo para contarlo)