(Tertulia filandona, 11 de diciembre de 2023; extensión: 50 palabras)
martes, 14 de mayo de 2024
lunes, 6 de mayo de 2024
Amor imposible
Esto no puede funcionar. Es una historia de amor imposible, condenada al fracaso, a la tragedia. Se trata de un flechazo en toda regla, inesperado, inmediato, incontestable..., del que no nos podemos escapar.
Todo empieza cuando tu hijo se acerca a mí, interesado, y noto tu presencia y el sentimiento se me arraiga con firmeza, como debe ser. Me lanzas una mirada profunda, con aquella cadencia que solo tienen los tuyos. Pasas a mi lado y yo intento sentirte, rozarte, pero no consigo aproximarme lo suficiente. El amor flota en el ambiente, se expande, lo inunda todo, eriza tu pelo, excita mis yemas.
Entonces se abre la puerta que está detrás de mí y sale Andréi, señala a tu hijo con la chaira que lleva en la mano y le pregunta al hombre que te acompaña:
‒¿Es a él?
‒No, es a la madre del cordero ‒contesta esbozando una sonrisa‒. Tenemos muchos invitados.
Y Andréi te lleva con él, mientras me estiro con todas mis fuerzas, pero mis raíces no me dejan salir de este pequeño tiesto y sé que jamás te volveré a ver.
(Tertulia filandona, 6 de mayo de 2024; asunto: Salirse del tiesto y La madre del cordero)
martes, 30 de abril de 2024
Andreas [2.ª versión de «Sala de espera»]
La sala de espera parecía la entrada al cielo, limpia, luminosa, con sus ventanales relucientes.
‒Oye, tú. ¿A qué hora tienes la cita?
‒Disculpe, joven, pero yo no soy «tú», doña Andrea Luque. Y estoy citada con el doctor a las 19:30. Qué falta de seriedad.
‒Bueno, perdone, y no se me enfade. Andrea Marino Núñez, para servirla a usted. Y ya le digo yo que no puede ser, que yo también tengo a esa hora.
‒No me diga, pues ahora mismo hablamos con el enfermero. Qué falta de seriedad.
‒¿Y usted, caballero?
‒¿Yo, qué?
‒Que a qué hora tiene consulta con el doctor.
‒No recuerdo bien, ¿cómo?, ¿qué doctor?
‒Señor, que está usted en la sala de espera del doctor Márquez Villa. ¿Se encuentra bien?
‒Sí, sí, es que a veces tengo como ausencias... ¿Qué...?
‒¿Y tú, niña? ¿Cómo te llamas y qué haces aquí sola?
‒Yo soy Andreíta. A mí me ha traído mi madre y se ha salido a fumar. Me ha dicho que ahora mismo me llamaban, a las 7 y media, pero que ella no tardaba nada.
‒No puede ser, tres pacientes a la misma hora. Qué falta de seriedad.
‒Yo creo que van a ser cuatro. Y por eso le he preguntado, porque con las horas que son, no me cuadraba a mí que hubiera tanta gente.
‒¿Y si mi madre no viene?
‒¿Qué estaba haciendo yo...? ¿Cómo? Ah, sí. Perdone, y el doctor de qué es especialista. ¿Qué...?
‒Es doctor en...
El enfermero entró con una bata tan blanca como el resto de la sala y esgrimió una sonrisa de anuncio de dentífrico:
‒Andrea, te veo muy solo. Pasa, que hoy te ha tocado el último y en cuanto termines nos vamos a casa, que llevamos un día muy complicado.
Andrea fue hacia la puerta, se giró para contemplar la sala vacía y sonrió con un regusto de amargura al darse cuenta de que Andrea Luque, Andreíta y el señor desubicado le resultaban muy familiares, demasiado. Recogió su mochila y se dirigió a la consulta del mayor especialista del país en trastornos disociativos de identidad.
(Tertulia filandona, 26 de febrero de 2024; asunto: León)
martes, 23 de abril de 2024
Leer: descubrir, perder
No recordaba cómo había llegado a mi biblioteca, pero allí estaba, entre Ibn Zaydun y Raúl Zurita. En el lomo no ponía nada y en la cubierta solo se leía Veritas. Todo el libro estaba en blanco, salvo una página con un poema que me descubrió la verdad, la verdad de todo, de las grandes preguntas, una verdad que podía comprender, pero que era imposible comunicar.
Cerré el libro, intentando racionalizar esa revelación, lo volví a abrir y el texto había desaparecido.
Desde entonces abro todos los días el libro, pero sus páginas permanecen en blanco, y la verdad, oculta.
(Tertulia filandona, 23 de abril de 2024; asunto: Libro; extensión: 100 palabras)
lunes, 25 de marzo de 2024
Por amor al arte [versión en 100 palabras]
Hasta que la quisieran como se quiere a una madre había decidido seguir el ejemplo de su referente artístico, aunque eso no les dejara tiempo suficiente para demostrar su amor.
Pero aquel cuadro que había descubierto años atrás y el reto en que se había convertido tener que reproducirlo hasta captar su esencia...
Lo había hecho varias veces, y el resultado siempre era insatisfactorio, porque el papel lo desarrollaban sustitutos. Desde que trabajaba con sus hijos el proceso se había ralentizado, pero se perfilaba hacia esa unión mística goyesca: la cámara fotográfica como medio, ella como Saturno, y sus hijos...
(Tertulia filandona, 25 de marzo de 2024; asunto: Muerte)
Por amor al arte [versión extensa]
Nunca podría averiguar si llegarían a quererla como se quiere a una madre, porque había decidido seguir el ejemplo de su mayor referente artístico y eso suponía una paradoja de difícil solución, además de que no les dejaba tiempo suficiente para demostrar su amor.
Pero la obra de «su pintor», aquel cuadro que le había descubierto en una excursión años atrás su profesor de Arte, esa imagen que no dejaba de aparecer insistentemente en su pensamiento, este reto en que se había convertido tener que reproducirla una y otra vez hasta captar su esencia, su perfección artística...
Lo había hecho varias veces y en alguna ocasión el resultado parecía satisfactorio, pero era insuficiente, carente de alma, porque el papel lo habían desarrollado sustitutos. Desde que trabajaba con sus hijos el proceso, naturalmente, se había ralentizado, pero todo se iba perfilando hacia la perfección que buscaba en esa unión casi mística goyesca: la cámara fotográfica como medio, ella como Saturno, y sus hijos...
(Tertulia filandona, 25 de marzo de 2024; asunto: Muerte)
lunes, 11 de marzo de 2024
Encerrado [1.ª versión]
estoy encerrado
casi no me puedo mover
todo está oscuro solo un tenue hilo de luz
no sé por qué ni cómo he llegado a esta situación aquí
como si estuviera en lo más profundo de un túnel perdido
me duele todo estoy agotado
frío y dolor mucho dolor
siento como si fuera a morir
las piernas se me han dormido
los brazos me hormiguean
mi cuerpo se retuerce
de repente me inunda una oleada de calor mucho calor
dolor más dolor
tengo miedo
voces alrededor lejanas al otro lado
movimientos risas
huele mal a cigarrillo y alcohol a pis y vómito
la cabeza me va a estallar
tengo que hacer un esfuerzo
no recuerdo creo que me he quedado dormido
fuerza más fuerza
dolor más dolor
tensión en todo el cuerpo más tensión toda la tensión
siento como si fuera a morir tengo miedo
fuerza y dolor
más fuerza y más dolor
mis ojos se hinchan y las venas de la cara y la cabeza
mi cuerpo se levanta solo
VOY A MORIR
de repente un estruendo
regresa el hálito de la vida desaparece el miedo
descanso liberación alivio
palabras sueltas risas
llaman a la puerta ¿la libertad?
‒Pero ¿vas a salir de ahí?, que llevas una hora y ya sabe medio bar lo que estás haciendo.
(Tertulia filandona, 11 de marzo de 2024; asunto: En un túnel profundo)
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